“Reír es salud”: cómo Alejandro Boli convirtió el humor en su mejor herramienta para superar la adicción

Alejandro Boli demuestra que el humor también puede sanar. En Esvidas hablamos con él sobre cómo reír puede ser parte del tratamiento de adicciones.
Escrito por: Inma Alabajos
19/11/2025
Volver al índice

Durante veinte años vivió atrapado en el consumo. Dos decadas en los que la adicción fue marcando su vida, día tras día. Hoy, Alejandro Boli convierte el dolor en humor y las recaídas en aprendizaje, demostrando que la recuperación también puede empezar con una carcajada.

En Esvidas sabemos que no existe un único camino hacia la recuperación. Cada persona necesita su propio lenguaje para reencontrarse con la vida: algunos lo hallan en la terapia, otros en la familia, el deporte o la espiritualidad. En el caso de Alejandro Vallet, más conocido como Alejandro Boli, ese lenguaje fue el humor.

Pero un día, entre monólogos y micrófonos, descubrió que hacer reír podía ser también una forma de iniciar su recuperación. Hoy, como cómico y conferenciante, recorre teatros, centros de tratamiento y foros de salud mental con un mensaje tan honesto como liberador: la risa no borra el dolor, pero sí puede transformarlo.

Cómo el humor se convirtió en su medicina

En tu web cuentas que viviste 20 años bajo la influencia del consumo y que el humor se convirtió en tu medicina. ¿Cómo empezó ese cambio?

Todo empezó el día que se casó mi hermano. Como regalo, preparé un monólogo. Era la primera vez que lo hacía: hablé sobre las dos familias, conté anécdotas divertidas, y cuando terminé… todos los invitados se pusieron en pie. Recibí el aplauso más increíble de mi vida.

Ese día descubrí mi pasión: hacer reír a la gente. Desde entonces, todas mis decisiones giraron en torno a mejorar en la comedia. Y para poder dar mi 100%, dejar de consumir se volvió obligatorio.

¿Cuándo te diste cuenta de que podías transformar tu historia personal en una herramienta para ayudar a otros?

Cuando empecé a exponer mi proceso terapéutico en forma de comedia en los micros abiertos de Barcelona. Veía cómo reaccionaba el público al hablar con humor de un tema tan tabú, y poco a poco se me acercaban personas después del show para preguntarme o pedirme consejo sobre las adicciones.

Hoy trabajo con algunos de ellos, acompañándolos para que puedan reconducir su vida.

Alejandro Boli escenario

La experiencia que habla más que la teoría

Sueles decir que “no hablas desde la teoría, sino desde lo vivido”. ¿Qué valor crees que aporta eso en el acompañamiento a personas con adicciones?

Aporta comprensión real, de la que solo puede venir de alguien que ha estado ahí.

Da igual el punto en el que esté la persona: el miedo a pedir ayuda, la vergüenza de las historias vividas o las recaídas… son momentos muy duros.
Poder apoyarte en alguien que los conoce de primera mano genera una conexión que no se consigue con quien no ha pasado por lo mismo.

Tu lema es “Reír es salud”. ¿Cómo usas el humor para hablar de algo tan serio como la adicción sin que se pierda el respeto o la profundidad del mensaje?

La clave está en partir de la verdad y la emoción.

Cuando lo que cuentas nace de ahí, no hay forma de banalizarlo.

La persona que me escucha se siente identificada y, además, recibe el mensaje por un canal que la mantiene conectada: porque lo está disfrutando.

Alejandro Boli

Humor como herramienta de conexión

¿Podrías contarnos alguna situación en la que el humor rompió el hielo y permitió conectar realmente con alguien que estaba sufriendo?

Justo ahora estoy con un caso muy complicado. Un chico muy conocido en el circuito de comunidades terapéuticas. Había pasado por todas y ninguna le había funcionado.

Un día, un amigo de la comedia le convenció para que viniera a ver mi show «Enganchado». Ahí descubrió otra forma de entender su adicción. Al día siguiente me llamó y me dijo: «Lo he probado todo y nada ha funcionado, pero viéndote he visto una nueva oportunidad y no pienso dejarla escapar.»

Desde entonces trabajamos juntos día a día, y los resultados están siendo increíbles.

¿Hay temas dentro de las adicciones con los que prefieres no bromear nunca?

Nunca hablo de cosas que no he vivido. Aunque llevo muchos años como consumidor, hay situaciones por las que no pasé. Y si no las viví, no tengo derecho a hacer humor con ellas.

¿Qué mitos sobre la adicción encuentras más a menudo y cómo los combates desde tu forma de comunicar?

El más típico es el de quitarle importancia. Los adictos somos maestros en eso. Si me dieran un euro cada vez que escucho un «no, si solo fue medio gramito…»

En esos momentos uso una técnica muy de comedia: llevo la minimización al extremo hasta que suena absurda. La gente se ríe. Y justo ahí es cuando algo hace clic en su cabeza: entienden que restarle importancia solo les perjudica.

¿Cómo reacciona la gente la primera vez que asiste a uno de tus monólogos o charlas sobre adicciones?

Por las luces del escenario solo veo las primeras filas, pero lo que siento es brutal: una montaña rusa de emociones. Risas y lágrimas mezcladas. Algunos saben a lo que vienen, pero otros no tienen ni idea… y esos son los que más lo sienten, sobre todo si tienen algún vínculo con el mundo de las adicciones.

Consejos y motivación para quienes empiezan

Si tuvieras que dar un solo consejo a alguien que empieza a sospechar que el consumo está tomando el control de su vida, ¿cuál sería?

» Pedir ayuda es de valientes.»

Y, por último, ¿qué te da esperanza? ¿Qué te motiva a seguir usando el humor para hablar de algo tan doloroso como la adicción?

Las madres, los hermanos, los amigos… la gente que rodea a quienes están donde yo estuve. Cuando se me acercan al final del show a darme las gracias, eso se convierte en mi gasolina para seguir.

Alejandro Boli - Intervencionista en adicciones

El poder de reírse de lo que duele

La historia de Alejandro Boli nos enseña que no hay un manual único para superar una adicción.

En Esvidas lo vemos cada día. Cada persona necesita su propio camino. Hay quien lo encuentra en terapia, quien en el deporte, en la música o volviendo a conectar con su gente. Y luego están los que, como Alejandro, descubren que reírse de lo que pasaron es su forma de curarlo. Y quizá sea la más valiente de todas.

Su historia dice algo importante, que el humor no le resta gravedad al problema. Todo lo contrario. Lo acerca. Lo hace más llevadero. Abre una puerta por la que cuesta menos entrar. Y cuando alguien se atreve a mostrar su parte más vulnerable, ya no es solo alguien con un problema. Es alguien de quien aprender.

En Esvidas apostamos por eso. Por respetar que cada uno tiene su forma de hacerlo. Y por acompañar a todos con la cercanía y la esperanza que merecen.

Porque a veces el primer paso llega con lágrimas. Y otras, con risas.

Contacta con Esvidas

Es hora de soltar lo que te frena y empezar a creer en ti…

En Esvidas, estamos aquí para ayudarte a dar el primer paso hacia una vida libre de adicciones. Sabemos que no es fácil, pero no tienes que hacerlo solo. Te ofrecemos un espacio donde te escuchamos, te entendemos y te apoyamos en cada momento.

Adicción a la cocaína

Los centros de Esvidas

Los centros de esvidas - Tratamiento de adicciones en toda España

Solicita hoy mismo nuestros servicios
Tienes el poder de poder elegir, elige el camino correcto hoy…


¿Crees que alguien necesita este contenido? ¡Compártelo!

Toda la información que necesitas

0 comentarios

0 comentarios

¿HABLAMOS?

TE ESTAMOS ESPERANDO

Suscríbete a nuestra Newsletter y sé el primero en recibir nuevos recursos, información valiosa y herramientas clave para entender y superar las adicciones, o apoyar a tus seres queridos en su proceso de recuperación.

¿Quieres estar al día de nuestras novedades en recursos descargables?