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La adicción es una enfermedad compleja, a menudo malinterpretada y estigmatizada. Va mucho más allá del consumo de una sustancia o de una conducta compulsiva; se arraiga en las profundidades de la psique, en las experiencias vitales y, sorprendentemente para muchos, en la forma en que nos relacionamos con el mundo y con nosotros mismos.
Lidia de Ramón, Directora Terapéutica de Esvidas Síndrome, en su visita al podcast Hablemos de Adicciones, ha compartido junto a Guillermo Acevedo, terapeuta, director y socio fundador de Esvidas, una perspectiva profundamente personal y reveladora sobre la enfermedad de la adicción.
Lidia no solo es una experta en el campo de las adicciones, con un Máster en dirección de pisos terapéuticos, especialista en terapia de grupo y familiar, y en tratamientos por juegos de azar, sino que también es una adicta en recuperación.
Su testimonio, crudo y honesto, ilumina el camino hacia la comprensión de que la adicción es, en muchos casos, una enfermedad de las relaciones.
Lidia de Ramon: una historia de recuperación y transformación
Lidia de Ramon lleva casi nueve años sin consumir, una trayectoria que celebra cada 29 de octubre. Su camino hacia la recuperación no fue lineal, ni exento de desafíos. De hecho, antes de encontrar el tratamiento adecuado, Lidia ya buscaba ayuda para lo que percibía como problemas de salud mental, acudiendo a psiquiatras y psicólogos. Sin embargo, la solución a su verdadera lucha, la adicción, se le escapaba.
«Yo era anti-drogas«, confiesa Lidia, una afirmación que choca con la imagen popular del adicto. Esta frase subraya una verdad fundamental: la adicción no discrimina. No es una cuestión de moralidad, sino una enfermedad que puede afectar a cualquiera, independientemente de sus convicciones previas.
Qué es realmente la adicción (enfoque psicológico y médico)
El testimonio de Lidia es particularmente potente porque desvela una faceta crucial de la adicción: su profunda conexión con las relaciones interpersonales. «Mi adicción se basa en las relaciones», explica. Esta declaración es el epicentro de su experiencia y un punto clave para entender la enfermedad.
Su consumo no se inició por curiosidad o por presión social generalizada, sino en un contexto muy específico: «por un chico que me gustaba, que me lo ofreció«. Lo que comenzó como un acto para encajar o complacer a una pareja, se convirtió en un patrón destructivo.
Lidia relata cómo, al terminar una relación, dejaba de consumir, solo para volver a hacerlo al iniciar otra con un nuevo adicto. De esta tendencia a «buscar relaciones con adictos» no era consciente al principio, pero revela una dinámica profunda: una parte «salvadora» en ella que la atraía hacia personas con problemas, buscando quizás, de forma inconsciente, llenar carencias afectivas propias.
Por qué una persona adicta no puede “parar” por sí sola
Uno de los momentos más impactantes en el relato de Lidia es cuando describe el punto de inflexión, el instante en que se da cuenta de que tiene un problema.
«Cuando digo que no lo voy a volver a hacer, que esto ya no lo quiero en mi vida y acabo yendo otra vez al camello. Ahí me doy cuenta de que tengo una falta de control, que ya no depende de mí».
Esta experiencia resuena con lo que el director de Esvidas, José Manuel Zaldua, y otros expertos en adicciones, enfatizan constantemente: la adicción anula la voluntad. No es una elección. La persona adicta no puede simplemente «parar» porque su cerebro ha sido alterado, y el ciclo de obsesión y compulsión se ha apoderado de su vida. «Ya se vive en obsesión y en compulsión», explica Lidia, describiendo la cárcel mental en la que se encontraba.
La insuficiencia del enfoque parcial y la necesidad de un tratamiento integral
Antes de encontrar la ayuda adecuada, Lidia acudió a profesionales de la salud mental. Recibió pautas como «aléjate de los lugares de consumo, no vayas con las personas de consumo«, pero era incapaz de seguirlas. «No podía parar«, recuerda.
Esta experiencia subraya una crítica fundamental que Lidia, y Esvidas, hacen a ciertos modelos de tratamiento. La medicación o la terapia individual por sí solas, sin un enfoque integral, a menudo no son suficientes.
La clave para la recuperación de Lidia, y lo que Esvidas promueve activamente, es el tratamiento integral y la importancia de los grupos de apoyo. Lidia enfatiza la necesidad de un espacio donde los adictos puedan identificarse con otros, compartir sus experiencias y aprender a gestionar sus emociones y comportamientos.
«Nosotros lo que hacemos es ayudarlos a aprender a gestionar todo lo que le pasan día a día», explica Lidia sobre el enfoque de Esvidas.
Esto va más allá de simplemente dejar de consumir. Implica reeducar al individuo en cómo vivir, cómo relacionarse, cómo manejar el estrés, la frustración y las emociones difíciles sin recurrir a la sustancia o la conducta adictiva.
Esvidas: un enfoque integral para la recuperación en España
En Esvidas, entendemos que cada historia de adicción es única, pero los principios de recuperación son universales. Nuestro compromiso es ofrecer un tratamiento que no solo ayude a la persona a dejar de consumir, sino a reconstruir su vida desde cero, con herramientas y habilidades para una sobriedad duradera.
¿Qué implica el tratamiento para dejar las drogas o de conductas adictivas?
- Desintoxicación Médica Supervisada: El primer paso, crucial para muchas adicciones a sustancias, es una desintoxicación segura y cómoda bajo supervisión médica.
- Terapia Individual: Sesiones personalizadas con psicólogos expertos para explorar las causas subyacentes de la adicción, trabajar traumas pasados y desarrollar estrategias de afrontamiento.
- Terapia de Grupo: Como destaca Lidia, los grupos de apoyo son fundamentales. Proporcionan un espacio seguro para la identificación, el apoyo mutuo y el aprendizaje de experiencias compartidas.
- Terapia Familiar: La adicción afecta a todo el sistema familiar. Trabajar con la familia es esencial para sanar relaciones, establecer límites saludables y crear un entorno de apoyo para la recuperación.
- Rehabilitación Social y Laboral: Ayudamos a los pacientes a reintegrarse en la sociedad, a encontrar empleo y a reconstruir sus vidas de manera productiva.
- Seguimiento Post-Tratamiento: La recuperación es un proceso continuo. Ofrecemos seguimiento y apoyo a largo plazo para prevenir recaídas y consolidar la sobriedad.
Lidia menciona un aspecto crucial: «Para mí las redes sociales son intocables los primeros años». Esta frase, aparentemente sencilla, encierra una profunda sabiduría sobre la prevención de recaídas. En la recuperación, es vital identificar y evitar los «disparadores» o situaciones de riesgo. Las redes sociales, con su potencial para la comparación, la búsqueda de validación externa o la exposición a antiguos contactos, pueden ser un terreno peligroso para alguien en las primeras etapas de sobriedad.
Preguntas frecuentes sobre adicciones y tratamiento integral
¿Por qué un tratamiento integral es más efectivo que solo la medicación o la terapia individual para las adicciones?
Como Lidia de Ramón y el equipo de Esvidas destacan, la adicción es una enfermedad compleja que afecta a la persona en múltiples niveles: físico, mental, emocional y social.
- La medicación puede ayudar a gestionar los síntomas de abstinencia o trastornos concurrentes.
- La terapia individual es vital para explorar las causas subyacentes.
Sin embargo, un tratamiento integral, que incluya terapia de grupo, terapia familiar, talleres de habilidades, rehabilitación social y seguimiento a largo plazo, aborda todas estas dimensiones, proporcionando herramientas para gestionar las emociones, reconstruir relaciones saludables y aprender a vivir sin la adicción.
¿Cómo ayudan los grupos de apoyo en la recuperación de adicciones?
Lidia de Ramón enfatiza que los grupos de apoyo son «de fundamental importancia» porque permiten a los adictos identificarse con otros que han pasado por experiencias similares.
Esta identificación rompe el aislamiento y la vergüenza, creando un sentido de comunidad y pertenencia. En estos grupos, los participantes comparten sus luchas, aprenden estrategias de afrontamiento de sus compañeros y reciben apoyo emocional, lo cual es esencial para reconstruir la autoestima y desarrollar habilidades sociales saludables, pilares del tratamiento en centros como Esvidas en Valencia.
¿Es posible ser adicto sin haber consumido nunca una sustancia?
Sí, Lidia de Ramón afirma: «Yo ya era adicta sin consumir mi sustancia«.
Esto se refiere a la idea de que la adicción no es solo el acto de consumir, sino una enfermedad subyacente que se manifiesta a través de patrones de pensamiento, emociones y comportamientos disfuncionales, a menudo arraigados en carencias afectivas o traumas.
La sustancia o conducta adictiva es la «punta del iceberg», una forma de gestionar un malestar interno preexistente.
¿Qué papel juega la anulación de la voluntad en la adicción y cómo se aborda?
Lidia de Ramón describe cómo llegó un punto en que, a pesar de querer dejar de consumir, no podía: «Ahí me doy cuenta de que tengo una falta de control, que ya no depende de mí«.
En Esvidas, el tratamiento integral se enfoca en restaurar la capacidad de elección del individuo, proporcionando herramientas para identificar los disparadores, gestionar los impulsos y desarrollar nuevas vías neuronales para la toma de decisiones saludables, reconstruyendo así la autonomía personal.
Recuerda las palabras de Lidia: «Nosotros lo que hacemos es ayudarlos a aprender a gestionar todo lo que le pasan día a día». Esa es la esencia de la recuperación, y es lo que ofrecemos en Esvidas.
Si tú o alguien que conoces está luchando contra una adicción, ya sea a sustancias o comportamental, es fundamental buscar ayuda. En Esvidas, con centros en Valencia y otras localidades de España, estamos aquí para ofrecer ese apoyo integral. Nuestro equipo, liderado por profesionales como José Manuel Zaldua, está comprometido con la recuperación de cada persona, ofreciendo un camino hacia una vida libre de adicciones.






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